¿Cómo Purgar un Radiador?

Purgar un Radiador: Seguramente, durante el invierno se habla mucho de la calefacción en tu casa, pues es el período donde más se usa. Mantener la casa con una confortable temperatura es algo que todos queremos tener durante esos días de frío.

Radiadores ¿Cómo Funciona?

El radiador es el dispositivo que hace posible el intercambio de calor entre dos medios, uno de ellos el aire ambiente. Una de sus funciones es disipar el calor que presenta un equipo para evitar un sobrecalentamiento o para sacarle provecho, de manera que se usa para calentar un espacio.

Cuando un radiador no funciona o no lo hace con toda su eficiencia, esto puede generar problemas en la calefacción de tu hogar. Es por esto que es tan importante que realices un mantenimiento periódico del equipo. De esta forma podrás disfrutar del mejor rendimiento del sistema de calefacción.

Antes de abordar el procedimiento para purgar un radiador de calefacción. Te proponemos conocer los diferentes tipos que hay, para que puedas identificar el que tienes en casa.

Tipos de Radiadores de Calefacción

En el mercado, podrás encontrar radiadores de diferentes tipos según su forma, temperatura óptima y materiales. Lo bueno de tanta diversidad es que existe la posibilidad de escoger el que más se ajuste a las necesidades de cada cual.

A continuación, te ofreceremos los principales tipos de radiadores en función de su composición, según la Guía sobre las Claves para la Optimización de las instalaciones de calefacción individuales que edita Fenercom

Radiadores de Panel de Acero

Este tipo de radiador se distingue por estar compuesto por paneles de chapa. Además, se caracterizan por presentar aletas traseras y permiten crear estructuras dobles. En cuanto a los frontales, en este tipo de radiadores pueden ser lisos o acanalados. Por otro lado, cuenta con una velocidad de respuesta muy rápida.

Radiadores de Aluminio

La velocidad de respuesta de este tipo de radiador también es muy rápida. Están fabricados de aluminio y el frontal puede ser abierto o cerrado.

Radiadores de Hierro Fundido

Los radiadores de hierro fundido ofrecen un tiempo de respuesta medio, por lo que se diferencia de los radiadores de panel de acero y de los radiadores de aluminio, en este sentido. En cuanto a la estética, estos radiadores pueden llegar a tener un estilo vintage, creando un efecto muy parecido al de los modelos más tradicionales, aunque también se pueden adquirir modelos con apariencias más modernas.

Radiadores de Diseño

Estos son los que permiten variedad de diseños y fabricación a medida, de forma que pueden alcanzar hasta 6 metros alturas y longitudes. En cuanto a su estructura, están formados por dos tubos de acero soldados. Por otro lado, presentan una velocidad de respuesta muy alta.

Radiadores Toalleros

Compuestos por tubos de acero, los toalleros también pueden definirse como radiadores. Su configuración se caracteriza por ser flexible debido a que pueden ser de diversos diseños. La velocidad de respuesta que presentan es muy alta.

Según los Tipos de Radiador: ¿Se Genera Más o Menos Calor?

La emisión de un radiador depende en gran medida de su tamaño y de su forma, por lo que no se puede declarar que un radiador emite más que otro, deliberadamente. En el caso de que se quiera comprobar el buen funcionamiento de este elemento se debe medir la emisión de los radiadores en un laboratorio independiente y certificado según el sistema de temperaturas que contempla la EN 442.

¿Cómo Limpiar un Radiador en tu Casa?

Radiadores limipieza

Después de conocer los tipos de radiadores para calefacción que existen, seguro habrás podido identificar qué tipo tienes en casa.

Si notas que tus radiadores no calientan todo lo que deben, es posible que  dentro del sistema de calefacción con radiadores, haya aire acumulado. Esto afecta la circulación del agua que calienta los radiadores, lo que le impide emitir calor de forma homogénea. Para evitar este tipo de problemas, es importante purgar los radiadores antes de cada temporada de frío.

Purgar un radiador en tu casa, no es más que eliminar el aire sobrante del circuito de los radiadores. Con este procedimiento lograrás que los radiadores mejoren el rendimiento energético que ha estado presentando la instalación de calefacción. Por otro lado, al encender la calefacción, en ocasiones, pueden oírse ruidos extraños. Esto, generalmente, es una señal que te da a conocer que es necesario limpiarlos.

¿Por Qué es Necesario Purgar los Radiadores?

Al no purgar un radiador, como ya hemos comentado, puede ocurrir que el radiador deje de calentar. Cuando esto sucede, el termostato no llega a saltar, mientras que la caldera sigue funcionando al no poder alcanzar la temperatura que se ha programado. Esto hace que el sistema de calefacción no funcione de forma eficiente, lo que provoca un aumento en el consumo energético debido a que la caldera deberá trabajar el doble. Si no quieres tener que pagar más por la electricidad, entonces debes asegurarte de que el sistema de calefacción de tu casa sea eficiente.

¿Cuándo es el Mejor Momento para Purgar los Radiadores?

Septiembre y octubre son los meses más idóneos para purgar los radiadores, debido a que es cuando se inicia la temporada con más demanda de calefacción. Siempre se debe garantizar que se haga este procedimiento antes de los días en que las temperaturas comiencen a decaer.

¿Cuál es el Procedimiento para Purgar los Radiadores?

Cualquier persona tiene la capacidad para el purgado en su domicilio, debido a que es un procedimiento bastante sencillo. Solo será necesario seguir estos pasos:

Primero debes comprobar si realmente tu radiador necesita de alguna limpieza. Para esto deberás encender la calefacción y pasar la mano por la parte de arriba del radiador: si esta más fría que la parte de abajo, significa que tiene aire.

  1. Oriéntate al radiador más cercano a la caldera. Deberás seguir estas operaciones comenzando por el radiador más cerca a la caldera, siguiendo el flujo natural del agua.
  2. Coloca un recipiente bajo la llave. Puede ser un recipiente cualquiera y no olvides sostenerlo. Esto te ayudará evitar que se moje el suelo.
  3. Dale vuelta a la llave con un destornillador.  Cuando la llave se abra comenzará a salir el aire (generalmente con mal olor) y algo de agua, pero el chorro no tendrá uniformidad.
  4. Cierra la llave cuando el chorro comience a ser fluido. Esto significará que el aire ya salió. Es por esto que será posible cerrar la llave.
  5. Repite el procedimiento en cada radiador. Recuerda seguir, radiador a radiador, el flujo del agua. En el caso de que tengas algún radiador del circuito anulado no debes realizar la operación.
  6. Revisar la presión de la caldera (1 – 1,5 bares). Cada vez que termines un purgado, tienes que asegurarte que la presión de caldera esté entre 1 y 1,5 bares, pues es normal que después del purgado el nivel de presión suele bajar. Es muy importante comprobar que la presión esté entre estos niveles.

Purgar un radiador es muy sencillo. Dominando estos pasos no deberás tener ningún problema.

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